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El Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán ha convocado al embajador de Alemania en Teherán, Axel Dittmann, para trasladarle su protesta por las recientes acusaciones vertidas por altos cargos germanos, una medida que responde directamente a la convocatoria horas antes del representante iraní en Berlín a raíz de una condena judicial por espionaje en favor de la República Islámica.
Según ha informado la agencia estatal iraní de noticias IRNA, el embajador fue recibido el lunes por el director general para Europa Occidental del Ministerio, Alireza Yusefi, quien le ha recriminado el «enfoque absurdo» adoptado por el Gobierno alemán. Yusefi ha advertido al diplomático de que intentar dotar de una apariencia judicial a reclamos políticos no les otorga credibilidad, sino que «socava la posición del propio sistema judicial alemán».
Durante el encuentro, el alto funcionario iraní ha aseverado que lanzar acusaciones relacionadas con la seguridad es una «táctica» habitual empleada tanto por las naciones occidentales como por el «régimen sionista», en referencia a Israel. En esta línea, Yusefi ha acusado a Berlín de instrumentalizar este caso para desviar la atención de la presunta «complicidad y participación del Gobierno alemán en la agresión militar estadounidense-sionista» contra territorio iraní.
Asimismo, Teherán ha advertido a Dittmann de que estas maniobras no disuadirán a Irán de exigir responsabilidades legales a Alemania a nivel internacional por su papel en los presuntos crímenes de guerra cometidos durante las recientes ofensivas.
La maniobra diplomática de Teherán se produce apenas horas después de que el Ministerio de Exteriores de Alemania citara a su vez al embajador iraní en Berlín. El Gobierno germano tomó esta decisión tras la condena a ocho y cuatro años de cárcel dictada la semana pasada contra dos individuos acusados de realizar labores de espionaje en favor de Teherán para atentar contra representantes de la comunidad judía en Alemania. «No permitiremos que Irán amenace a nuestra sociedad libre», sentenció entonces la diplomacia alemana.
Estos cruces de convocatorias evidencian el deterioro de las relaciones bilaterales. A mediados del pasado mes de septiembre, las autoridades iraníes ya citaron al embajador Dittmann para protestar por unas declaraciones del canciller alemán, Friedrich Merz. En aquella ocasión, Teherán calificó de «inapropiadas» e «intervencionistas» las exigencias de Merz para que la República Islámica detuviera su programa nuclear militar y cesara el «bloqueo» en el estratégico estrecho de Ormuz.





