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La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha recordado este martes que la Unión Europea no reconoce el memorándum de entendimiento sobre delimitación marítima firmado en 2019 entre Turquía y el Gobierno libio reconocido por la comunidad internacional, y ratificado este martes por la autoridad paralela del este de Libia a través de su Parlamento.
«Lamentamos profundamente la ratificación hoy por parte del Parlamento libio del llamado Memorando de Entendimiento entre Libia y Turquía sobre la delimitación de las jurisdicciones marítimas en el mar Mediterráneo», ha manifestado Von der Leyen.
Para las autoridades paralelas del este de Libia, la ratificación representa un acercamiento extraordinario con Turquía, país al que lleva exigiendo desde hace años que les reconozca como actor político indispensable en el país norteafricano.
Ankara lleva meses estrechando lazos con el hombre fuerte del este de Libia, Jalifa Haftar, y en particular con su hijo Sadam, comandante de las fuerzas orientales y una «estrella emergente» dentro del organigrama de poder en esta administración.
La ratificación de este martes ha levantado ampollas en Grecia, cuyo Ministerio de Exteriores ha condenado ya una «decisión parlamentaria unilateral y sin fundamento jurídico» a partir de un error de base como es la propia existencia del memorándum dado que «Turquía y Libia no tienen costas opuestas ni adyacentes que justifiquen la delimitación de zonas marítimas».
Atenas resulta perjudicada en especial porque su reclama marítima particular difiere enormemente de la postura de Ankara, en especial en lo que concierne a las aguas del sur de Creta.
Von der Leyen ha insistido en que la posición de la UE sobre este asunto fue claramente expresada por el Consejo Europeo en 2019 y permanece inalterada: el Memorando de Entendimiento Turquía-Libia de 2019 «infringe los derechos soberanos de terceros Estados, no cumple con el Derecho del Mar y no puede producir ninguna consecuencia jurídica para terceros Estados»; por lo tanto es «nulo e inválido».
La dirigente alemana termina reafirmando «la solidaridad de la UE con Grecia y Chipre» y reitera «la bien conocida oposición de la UE contra cualquier tipo de injerencia extranjera en Libia».





