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Entidades sociales (Cáritas Española, Cruz Roja Española, Fundación ONCE y Fundación Secretariado Gitano) han advertido en Bruselas del riesgo de que desaparezcan los fondos europeos para inclusión sociolaboral.
«En estos momentos avanzan las negociaciones en Bruselas con decisiones que van a ser claves para el futuro del presupuesto de la UE y del FSE en particular y que afectarán directamente a inversiones en nuestro país y en el resto de países europeos; sin embargo, es algo que pasa desapercibido para la opinión pública. Se trata de un tema de impacto del que no se habla a pesar de la catástrofe que supondría la desaparición de estos fondos en el próximo periodo de programación», han asegurado.
En este sentido, han presentado este jueves en el Parlamento Europeo el impacto de sus programas cofinanciados por el Fondo Social Europeo (FSE) entre 2016 y 2023, al mismo tiempo que han alertado sobre las consecuencias negativas que tendría la pérdida de estas partidas en el próximo periodo de programación (2028-2034).
Bajo el título 'Invertir en inclusión: el impacto del Fondo Social Europeo', la jornada ha contado con representantes de la Comisión Europea, Parlamento Europeo y de otras instituciones de la UE, así como agentes clave vinculados al empleo y la inclusión social, se han destacado cuestiones como la contribución del Fondo Social Europeo en el periodo actual, el retorno económico y social y la fortaleza del trabajo conjunto de las cuatro entidades participantes.
Entre los participantes, la vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea para Derechos Sociales y Capacidades, Roxana Mînzatu, quien, según las entidades, ha respaldado sus peticiones para mantener un FSE dotado de recursos propios, suficientes e identificables.
En el encuentro han intervenido también la presidenta del Grupo S&D en el Parlamento Europeo, Iratxe García Pérez, y las eurodiputadas Rosa Estaràs Ferragut (PPE) y Estrella Galán Pérez (Movimiento Sumar/The Left). Asimismo, eurodiputadas socialistas como Carla Tavares y Marit Maij, según las organizaciones sociales, se han comprometido a defender que el presupuesto se destine de forma prioritaria a las personas y no a infraestructuras.
Los representantes de las organizaciones -Félix Miguel Sánchez (Cáritas Española), Maika Sánchez (Cruz Roja Española), Maria Tussy (Fundación ONCE) y Sara Giménez (Fundación Secretariado Gitano)- han reclamado la continuidad de estos itinerarios de apoyo integral.
En este sentido, Félix Miguel Sánchez ha destacado que «el Fondo Social Europeo es una herramienta fundamental para que personas que afrontan mayores barreras encuentren nuevas oportunidades», al mismo tiempo que ha abogado por no dejar «a nadie atrás».
En la misma línea, Maika Sánchez ha apostado por «procesos sostenidos en el tiempo» y «no respuestas a corto plazo», con el objetivo de «transformar vidas». Mientras, Maria Tussy ha destacado que «para las personas con discapacidad, contar con una cantidad protegida y asegurada, ha permitido trabajar con la persona y su entorno y eliminar barreras».
Finalmente, Giménez ha indicado que el FSE «debe preservarse, porque ha permitido la incorporación al empleo por cuenta ajena, donde prácticamente no estaban». «Ha impulsado un verdadero cambio social, un cambio de expectativas y aspiraciones, muy especialmente para los jóvenes y las mujeres», ha agregado.





