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El presidente de Rusia, Vladimir Putin, ha informado este miércoles de que en «dos o tres días» partirá el primer buque con 40.000 toneladas de diésel rumbo a Estados Unidos, como parte de un controvertido acuerdo con Washington, que aligera de manera temporal las sanciones financieras y comerciales sobre este combustible.
«Nos estamos preparando para enviar varios buques a la vez, petroleros. El primero partirá en dos o tres días, con 40.000 toneladas a bordo, y luego irán llegando los demás uno tras otro», ha anunciado el líder ruso en su reunión con el enviado especial del presidente estadounidense, Donald Trump, Steve Wittkoff.
«Lo único importante aquí es asegurar el respaldo financiero para que todo funcione», ha añadido el presidente ruso, en una más que posible alusión al sistema de pagos internacional, bloqueado también para Moscú como parte de las sanciones.
Por su parte, el viceprimer ministro ruso, Alexander Novak, ha precisado que el primer buque cisterna parte ya este jueves. «Y sin duda le seguirán más envíos», ha confiado, señalando que otros países también recibirán posiblemente para final de año las entregas de diésel que recibían anteriormente, como parte del acuerdo.
A principios de mes, Trump y Putin anunciaron un acuerdo para retomar los envíos al menos hasta abril de 2027 para descontento del presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, a quien Washington ha presionado en los últimos días para que cese los ataques sobre refinerías rusas bloqueando la entrega de armamento y tecnología.
A dos semanas del las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos, la Administración Trump pretende con este acuerdo frenar el alza del precio del diésel, y con ello reducir la inflación, que ha venido afectando directamente a sectores clave como el transporte, la agricultura y la ganadería.





