El Parque Nacional de Doñana ha finalizado el año hidrológico 2024-2025, el cual ha sido «razonable» en cuanto a las lluvias y la inundación de las marismas, pero que ha estado marcado por las «altísimas temperaturas y el alargamiento del verano», elementos que «hacen ya observar un cambio de patrón relacionado con el cambio climático».
Así lo ha expresado el director de la Estación Biológica de Doñana-CSIC, Eloy Revilla, a pregunta de los periodistas durante la presentación de un nuevo portal web que permitirá monitorizar el funcionamiento de los ecosistemas de parque natural.
De este modo, Revilla ha señalado que se acaba de cerrar el año hidrológico, el cual «desde el punto de vista de la marisma y de las poblaciones de aves ha sido bastante razonable», ya que «llovió y hubo una inundación importante», además de que «ha sido un buen año de reproducción».
«Sin embargo, hay otros factores como los asociados al acuífero, que está pendiente de recuperarse, o los relacionados con la temperatura, ya que ha sido un año con una temperatura altísima, con un verano larguísimo», ha explicado.
Asimismo, ha incidido en que la vegetación en Doñana está «en pausa» y «se observa una mortalidad importante en muchas zonas de vegetación de Doñana» y es por esa temperatura «tan alta registrada», de hecho, en el mismo septiembre «se han batido todos los récords de temperatura histórica».
Por tanto, ha advertido de que «hay un patrón de cambio que se está observando en muchos años consecutivos» y que «tiene que ver directamente con el cambio climático», puesto que «no solamente ocurre en Doñana, sino en mucho más sitios» y que «genera esa incertidumbre desde el punto de vista del funcionamiento de los ecosistemas».
«Los cambios son muy importantes y nos están afectando a nosotros también como país, tanto en la agricultura como en los servicios, ya que España es dependiente del turismo».
Por ello, ha insistido en que el verano «se está volviendo muy difícil en el día a día», reflejo, a su juicio, de «ese cambio global que ya se está viviendo». «Pero Doñana es un buen lugar para hacer un seguimiento muy fino y podamos adelantarnos y adaptarnos».





