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El portavoz del grupo municipal de Con Málaga, Nicolás Sguiglia, ha advertido de que la suspensión de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) «vuelve a poner de manifiesto los problemas de planificación en la gestión municipal del Partido Popular» y ha exigido planificación en movilidad y medidas «contra los grandes focos de contaminación» de la ciudad.
Sguiglia considera que esta decisión «es un nuevo ejemplo de improvisación en la política de movilidad y se suma a las deficiencias» que, ha dicho, «se vienen acumulando en distintas áreas municipales».
También ha incidido en que el Ayuntamiento «tampoco ha sido capaz de garantizar las condiciones necesarias para que la ZBE funcione adecuadamente, al no habilitar aparcamientos disuasorios ni reforzar suficientemente el transporte público».
A su juicio, «la implantación de medidas de movilidad sostenible requiere planificación, alternativas reales para los desplazamientos y una política ambiental que vaya más allá de las restricciones al tráfico de vehículos particulares».
En este sentido, ha recordado que Con Málaga viene reclamando que «las políticas contra la contaminación se dirijan también hacia los grandes focos emisores que operan en la ciudad y su entorno».
Así, la formación considera que «no es razonable centrar el debate en los vehículos diésel de personas que se desplazan desde municipios como Rincón de la Victoria o Cártama mientras se presta una atención insuficiente a otras actividades con un elevado impacto ambiental».
En concreto, Sguiglia pone el foco «en el tráfico de cruceros del Puerto de Málaga, que recibe centenares de estos buques al año, y en la actividad de los jets privados que utilizan el aeropuerto para trasladar a pasajeros de alto poder adquisitivo a la Costa del Sol».
El portavoz de Con Málaga ha reclamado que «se mida de manera rigurosa la contaminación asociada a estas actividades y que se estudien medidas para reducir su impacto, aplicando criterios ambientales que no dependan del tipo de vehículo ni de la capacidad económica de quienes lo utilizan».
Asimismo, exigen explicaciones «sobre el control de las emisiones de la cementera de La Araña». Para Sguiglia, «resulta imprescindible conocer los datos disponibles, garantizar su seguimiento por parte de las administraciones competentes y actuar cuando se superen los límites o se incumplan las obligaciones ambientales».
«Criticamos abiertamente la chapuza y la pésima gestión del Partido Popular en la implantación de la Zona de Bajas Emisiones, pero también exigimos que se penalice a los grandes contaminadores, como los cruceros, los jets privados y la cementera de La Araña», ha señalado Sguiglia.
De igual modo, ha acusado al equipo de gobierno «de mirar hacia otro lado ante estos focos de contaminación» y ha reclamado que la política ambiental municipal «se base en mediciones, controles efectivos y medidas proporcionadas al impacto de cada actividad».
Con Málaga defiende que Málaga necesita «una política de movilidad y calidad del aire coherente, con alternativas de transporte público, infraestructuras disuasorias y controles ambientales eficaces».
Por último, Con Málaga ha pedido que el Consistorio «abandone la improvisación en la gestión de la ZBE y promueva, junto con las administraciones competentes, medidas que permitan reducir la contaminación sin trasladar desproporcionadamente la responsabilidad a quienes dependen del vehículo privado para sus desplazamientos cotidianos».





