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Casi 18.000 niñas, niños y adolescentes se encuentran en una situación previa a un posible acogimiento, según ha informado la Plataforma de Infancia citando datos del 'Boletín de datos estadísticos de medidas de protección a la infancia y la adolescencia'.
Así lo ha puesto de manifiesto en el II Congreso Hogarizar bajo el lema 'Llegar a tiempo: ¿cómo orientar el sistema de protección hacia la prevención de la separación familiar?', que ha reunido a 130 profesionales de administraciones públicas, entidades sociales y personas expertas de 15 comunidades autónomas y Melilla.
Durante la jornada, la Plataforma de Infancia ha advertido de que existe información pública «limitada» sobre qué medidas preventivas se están aplicando, a cuántas niñas, niños y adolescentes llegan, qué perfiles tienen y cuáles son sus resultados.
Según ha precisado, contar con esta información permitiría comprender mejor «el alcance de las actuaciones preventivas», evaluar qué intervenciones contribuyen de manera más eficaz a preservar los vínculos familiares y qué servicios y programas se requeriría impulsar para cubrir todas las necesidades detectadas.
A este reto se suma, según la Plataforma, la necesidad de reforzar la inversión en prevención. Según el informe sobre financiación del sistema de protección elaborado por el propio proyecto Hogarizar y presentado en abril de 2026, únicamente el 4,4% de los recursos se destinan a actuaciones de prevención, mientras que el 82,3% se concentra en recursos residenciales.
Durante la inauguración del acto, la presidenta de la Plataforma de Infancia, Adela Piñeiro, ha recordado que prevenir «es evitar separaciones innecesarias, implica fortalecer a las familias, identificar pronto las situaciones de vulnerabilidad y garantizar apoyos adecuados».
Por su parte, la técnica del proyecto Hogarizar Gabriela Velásquez ha destacado que «se requiere avanzar hacia un modelo de intervención temprana integral» combinando «el acompañamiento familiar, el apoyo comunitario y una adecuada coordinación entre servicios». «Las niñas, niños y adolescentes tienen derecho a crecer en familia. Por ello, el sistema debe priorizar primero a que sus familias puedan recibir los apoyos necesarios para que puedan cubrir sus necesidades y garantizar sus derechos», ha añadido.





