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El embajador de Bélgica en Rusia, Michel Zherebtsoff, ha sido convocado este martes por las autoridades rusas en la sede del Ministerio de Asuntos Exteriores en respuesta a las acusaciones sobre la responsabilidad de Moscú en los últimos incidentes de supuestos sabotajes y guerra híbrida que se han producido en Europa.
Moscú ha trasladado al jefe de la misión diplomática que «rechaza categóricamente las acusaciones infundadas y cada vez más frecuentes de la cúpula militar y política» de Bélgica sobre estas supuestas amenazas rusas que se ciernen sobre el país y el resto del continente europeo.
«Las declaraciones abiertamente agresivas de ciertos funcionarios belgas, que deliberadamente presentan a Rusia como un enemigo, contribuyen a una mayor escalada y al riesgo de que la confrontación que están alimentando se descontrole», ha advertido la cartera de Asuntos Exteriores en un comunicado.
En ese sentido, Moscú ha instado a Bruselas «a evaluar las consecuencias» de emitir ese tipo de declaraciones y «a reducir la intensidad de la retórica antirrusa» ya «que está avivando aún más las tensiones en el continente europeo».
A finales de septiembre, el ministro de Defensa de Bélgica, Theo Francken, advirtió en una cumbre sobre defensa y seguridad celebrada en Bruselas que Europa debía de preparase para un «invierno oscuro» ante el aumento de este tipo de incidentes orquestados y lanzados desde Moscú.
«La guerra híbrida no es algo que Rusia comenzara hace dos años, sino que lleva 50 años practicándola», afirmó el ministro belga, instando a los socios europeos a rearmarse y destinar un presupuesto aún mayor a su seguridad.





