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El principal partido de oposición de Pakistán, el Movimiento por la Justicia de Pakistán (PTI), ha denunciado que la Policía ha abierto fuego contra una protesta contra el estado de emergencia por motivos de seguridad declarado este pasado domingo en el conflictivo estado de Jáiber Pastunjua, cuyo ministro principal, Sohail Afridi, diputado precisamente del PTI, ha acabado detenido.
El PTI, en sus redes sociales, asegura que agentes de la Policía paquistaní han abierto fuego durante una concentración en un mercadillo de la ciudad de Bara. «Varios activistas han resultado heridos y uno de ellos se encuentra en estado crítico», ha condenado el PTI, sin que de momento exista un balance oficial de lo ocurrido.
El PTI ha añadido en su nota de repulsa que los «gobernantes ebrios de poder y sus manipuladores han estado llevando a cabo este sucio negocio de fascismo durante cuatro años para aplastar el mandato popular» en esta región, y ha vuelto a pedir al Gobierno central que divulgue inmediatamente el paradero de Afridi, al que da por desaparecido.
Mientras, el hermano del ministro principal, Mohamed Afridi, ha comparecido este martes ante un tribunal de Peshawar para conocer la situación exacta de su hermano y de otro alto cargo del PTI en el estado, también detenido: el presidente de la asamblea provincial, Babar Salim Suati.
El recurso presentado por el hermano de Afridi no solo exige conocer el paradero de ambos sino que reclama también su liberación inmediata de unas detenciones «totalmente ilegales, ilícitas, carentes de autoridad legal y sin efecto jurídico», ya que los demandados «no habían revelado ninguna orden judicial, mandamiento, orden de secuestro u otra autoridad legal bajo la cual la persona secuestrada fue puesta bajo custodia».
El Gobierno paquistaní mantiene que se ha comportado de manera impecable y acorde con los principios constitucionales, y que la decisión era absolutamente necesaria dada la crisis por los constantes ataques transfronterizos de los talibán paquistaníes desde Afganistán.
En rueda de prensa ante los medios este martes, el ministro de Información y portavoz gubernamental, Ataulá Tarar, y el ministro de Justicia, Azam Nazir Tarar, han defendido la proclamación del estado de emergencia por parte del presidente, Asif Ali Zardari, que la falta de colaboración del PTI en cuestiones de seguridad ha terminado por precipitar.
«Aquí no se ha derrocado a nadie», ha asegurado el ministro de Justicia, «porque la Constitución establece que, si las circunstancias lo justifican, el gobierno federal, el primer ministro y el presidente pueden tomar estas decisiones».
Mientras tanto, el ministro de Información ha señalado por contra al PTI de haber ignorado todos los intentos del Gobierno para trazar una «única política antiterrorista».
«Nuestras intenciones eran completamente apolíticas y nuestro objetivo era el de establecer una estrategia consensuada. Lo que no puede haber aquí son dos políticas diferentes en materia de exteriores», ha añadido antes de acusar al PTI de alejarse de la línea oficial en el conflicto transfronterizo.
«No es aceptable que el Gobierno federal exija que Afganistán detenga el terrorismo mientras el Gobierno provincial sigue una política diferente», ha asegurado.





