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La Federación Internacional de Periodistas (IFJ, por sus siglas en inglés) ha denunciado este miércoles que al menos 30 periodistas han sido detenidos por la Policía de Delhi el sábado y el domingo pasados, mientras cubrían las protestas lideradas por el movimiento indio Partido de las Cucarachas (CJP) contra el Comisionado Jefe de Elecciones (CEC), Gyanesh Kumar, por presuntas irregularidades electorales. Así, se ha unido al Sindicato Nacional de Periodistas de India (NUJI) condenando lo que consideran una «ofensiva contra los medios».
«La Federación Internacional de Periodistas se une a su organización afiliada, el Sindicato Nacional de Periodistas de la India, para condenar la ofensiva contra los medios, la cual vulnera los compromisos constitucionales de India respecto a la libertad de prensa y la democracia», reza el comunicado difundido por la IFJ, que alude a la citada detención de una treintena de periodistas durante las protestas del fin de semana contra Kumar «a pesar de haberse identificado como miembros acreditados de la prensa».
Asimismo, la organización recoge que algunos de los profesionales arrestados —entre los que se encuentran empleados tanto de medios locales y nacionales como de agencias internacionales— «han denunciado agresiones físicas, acoso y obstrucción mientras desempeñaban su labor». Entre las medidas policiales emprendidas, señala la Federación, estuvo el uso de «fuerza excesiva al detener a periodistas», la confiscación de dispositivos de comunicación y el cierre de «estaciones clave de metro».
La protesta fue encabezada por el movimiento indio CJP junto a diversos grupos y organizaciones estudiantiles que, en conjunto, exigían la dimisión del Comisionado Jefe de Elecciones ante las denuncias por una presunta manipulación de las listas de votantes. En concreto, la formación alega que se eliminaron los nombres de 130 millones de votantes del censo electoral para beneficiar al actual primer ministro, Narendra Modi, pese a que la Comisión Electoral rechaza la acusación, argumentando que el censo fue depurado para eliminar a votantes no elegibles o duplicados.
Con todo, ante denuncias de actuaciones policiales ilegales, el Tribunal Supremo celebró una audiencia de urgencia el domingo, pronunciándose en contra de la detención ilegal de civiles desarmados y ordenando la reapertura de centros de transporte clave, así como el cese de las interferencias en la labor de los periodistas, según ha recogido la Federación, que, pese a ello, apunta que las informaciones de medios locales indican que la Policía ha continuado deteniendo a manifestantes.
Ante esta coyuntura, el Sindicato Nacional de Periodistas de India ha condenado «enérgicamente la detención de periodistas que cubrían las recientes protestas juveniles y otras manifestaciones políticas en Nueva Delhi y en toda India». «Los periodistas deben poder ejercer su profesión con libertad, independencia y sin temor ni intimidación», ha defendido el NUJI, que ha instado a las autoridades policiales «a respetar la libertad de prensa y a abstenerse de detener, acosar o encarcelar innecesariamente a periodistas mientras desempeñan sus legítimas responsabilidades profesionales».
La FIP, por su parte, ha condenado igualmente «la detención arbitraria y violenta de periodistas, así como las restricciones draconianas a los servicios de información e internet durante las protestas del CJP», en alusión a las interrupciones forzadas en la red y a la elminación de cientos de publicaciones de redes sociales por parte de la policía de Delhi bajo el argumento de «limitar la propagación de desinformación».
«Todos los periodistas que permanecen detenidos deben ser liberados de inmediato, y se debe llevar a cabo una investigación exhaustiva sobre las denuncias de violencia y acoso», ha reclamado también la Federación, que ha manifestado que «tanto las autoridades estatales como las nacionales deben respetar las directrices del Tribunal Supremo y cumplir con sus obligaciones de proteger la libertad de prensa y la democracia, garantizando que los periodistas puedan trabajar sin temor a represalias».





