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La Unión Africana (UA) ha hecho este martes un llamamiento a «privilegiar exclusivamente los medios pacíficos» para abordar el conflicto en República Democrática del Congo (RDC) y a «respetar el alto el fuego» en el este del país, una semana después de que el expresidente Joseph Kabila se pusiera al frente de una coalición encabezda por el grupo rebelde Movimiento 23 de Marzo (M23).
El presidente de la Comisión del bloque, Mahmud Alí Yusuf, ha pedido «a todos los actores políticos y partes implicadas» que «privilegien exclusivamente los medios pacíficos, actúen con moderación y se abstengan de cualquier iniciativa que pueda azuzar las tensiones o poner en riesgo las perspectivas de diálogo y reconciliación nacional».
Así, ha subrayado «la necesidad de preservar los logros de los procesos de Doha y Washington», en referencia a las negociaciones abiertas para poner fin al conflicto, con la participación de Ruanda, y ha destacado la importancia de «garantizar la aplicación de los compromisos adquiridos, respetar el alto el fuego y garantizar la protección de la población civil».
Yusuf ha recalcado que «sigue con atención los acontecimientos políticos y de seguridad» en el país y ha aplaudido los «esfuerzos» del presidente congoleño, Félix Tshisekedi, «en favor de un diálogo político nacional inclusivo» que «integre a la totalidad de los actores políticos y sociales», siempre «con respeto a las instituciones».
En este sentido, ha recordado que la UA está en contra de cualquier «cambio inconstitucional de Gobierno, principalmente la toma del poder por la fuerza y el derrocamiento de instituciones establecidas por la vía democrática», al tiempo que ha dado su apoyo a los esfuerzos de mediación del boque, encargados al presidente de Togo, Faure Gnassingbé.
El comunicado llega cerca de una semana después de que Kabila fuera nombrado como líder de un nuevo movimiento político-militar que integra al M23 y que sucede a la Alianza Río Congo (AFC, por sus siglas en francés), con lo que consolida su papel tras la insurgencia contra su sucesor en el puesto, Tshisekedi.
La formación de la nueva alianza, bautizada como Frente para la Refundación de la Nación (FRN), estuvo acompañada de críticas a la gestión de Tshisekedi, con el objetivo declarado de sacarle del poder.
Por su parte, el presidente del Consejo Superior de Audivisual y Comunicaciones de RDC, Christian Bosembe, ha subrayado que los medios no pueden dar espacio ni a Kabila ni a otros altos cargos del FRN para que traslacen sus mensajes. «Está fuera de lugar darle la palabra, no importa de qué forma», ha dicho, según ha informado el portal congoleño de noticias Actualité.
La Fiscalía congoleña ya había solicitado la pena de muerte en su contra —después de que el Senado aprobara retirarle la inmunidad parlamentaria— por supuestamente ser el autor intelectual último de una batería de abusos que incluyen asesinatos, ejecuciones sumarias, violaciones o deportaciones forzosas perpetradas por los milicianos del M23 en el este del país.
La formación del FRN tuvo lugar en un contexto de parálisis del proceso de paz mediado por Estados Unidos, que derivó en un acuerdo firmado en diciembre de 2025 por RDC y Ruanda que no se ha traducido en avances palpables sobre el terreno, incluido un alto el fuego pactado en julio de 2025 con mediación de Qatar que ha registrado decenas de violaciones desde entonces.





