El vicepresidente primero y consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, ha subrayado este jueves que el incendio forestal de Los Gallardos (Almería) declarado hace dos semanas y por el que murieron 13 personas fue «terrible» y con un comportamiento «extraordinario», así como ha defendido que no se enviaran mensajes de 'Es-Alert' tras declararse, y ha cifrado en 5.200 hectáreas la superficie que se ha quemado con este fuego que aún no se ha dado oficialmente por extinguido, aunque sí permanece controlado.
Así lo ha explicado el consejero durante una comparecencia a petición propia en el Pleno del Parlamento andaluz centrada en este incendio para explicar la actuación de la administración autonómica ante él, y relatar la cronología de los hechos que se sucedieron tras originarse este incendio que «ha asolado» no sólo el término de Los Gallardos, sino también los de los municipios almerienses de Bédar, Antas y Lubrín, según ha subrayado.
El consejero de Emergencias ha dedicado al inicio de su comparecencia unas palabras de «recuerdo sentido» y ha enviado un «cariñoso abrazo» y un mensaje de «solidaridad a los familiares, amigos, compañeros de las 13 personas que perdieron la vida como consecuencia de este terrible incendio».
Además, ha extendido su recuerdo a las personas heridas, «algunas todavía de extrema gravedad, que siguen recuperándose» tras este incendio, y de «reconocimiento» a quienes lo combatieron, entre los que ha citado a «todo el operativo de la Agencia de Emergencias de Andalucía», al Infoca, a la Unidad Militar de Emergencias (UME) y a la Guardia Civil.
De igual modo, ha agradecido a los alcaldes y concejales de los ayuntamientos afectados «su implicación, su compromiso y su saber estar a la altura de las circunstancias en tan difíciles momentos», y en esa línea ha remarcado que este ha sido «un incendio extraordinario, con un comportamiento» a nivel de velocidad de propagación «fuera de toda lógica» y que «no respondía a los patrones previsibles».
También ha explicado que, finalmente, la «extensión quemada» por este incendio se cifra en «5.200 hectáreas», pese a que inicialmente se estimó que eran «casi 7.000», según ha reconocido Antonio Sanz, que ha señalado que esta medición ha sido «contrastada mediante el sistema satelital 'Copernicus'».
El consejero ha indicado que aún se están investigando las causas de este incendio, y ha insistido en justificar que no se enviaran mensajes de 'Es-Alert' en las primeras horas posteriores a la declaración del incendio porque, según ha sostenido, «una alerta masiva y genérica lo que hubiera podido generar» en este caso hubiera sido «desplazamientos innecesarios, incrementar la circulación en carreteras ya comprometidas», entre otras consecuencias indeseables, ya que «el comportamiento del fuego y la extrema velocidad obligaban a ordenar evacuaciones sucesivas y confinamientos diferenciados».





