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El presidente ruso, Vladimir Putin, ha acordado este miércoles con el líder de la junta militar y presidente de transición de Malí, Assimi Goita, coordinar «esfuerzos» para garantizar la estabilidad en el país del Sahel, escenario de ofensivas del yihadista Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (JNIM) y los separatistas tuareg del Frente para la Liberación del Azawad (FLA) tras sus últimas ofensivas a gran escala.
En una llamada telefónica a petición de Goita, que llegó al poder en Malí tras los golpes de 2020 y 2021, el dirigente ruso y su contraparte maliense «acordaron continuar coordinando esfuerzos para garantizar la estabilidad en la República y en la región sahariana-saheliana en su conjunto».
Según ha informado el Kremlin, Goita expresó su gratitud por el «importante apoyo» de Rusia para fortalecer la seguridad de Malí y contrarrestar el terrorismo internacional.
«Se abordaron en profundidad los temas clave de la agenda bilateral. Las partes tienen la intención de desarrollar activamente el diálogo político y los contactos a diversos niveles, así como de promover una mayor expansión de la cooperación mutuamente beneficiosa en los ámbitos comercial, económico y humanitario», ha indicado la presidencia rusa.
La situación sobre el terreno sigue estando marcada por la incertidumbre y los combates esporádicos, después de las ofensivas conjuntas lanzadas a finales de abril y en junio por parte del JNIM y el FLA, a pesar de lo cual Goita y el Africa Corps, el antiguo grupo de mercenarios ruso Wagner que asiste a la junta militar de Malí, han asegurado que mantienen todo bajo control.





