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El Gobierno palestino ha criticado este jueves la «injustificada» decisión de Estados Unidos de no conceder un visado al presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, y otros altos cargos palestinos para desplazarse a Nueva York para participar la semana que viene en la Asamblea General de Naciones Unidas.
El Ministerio de Exteriores palestino ha expresado su rechazo a la decisión de Washington y ha destacado que estas medidas «son injustificadas y socavan los esfuerzos para reconstruir la confianza, reforzar las relaciones palestino-estadounidenses, y avanzar hacia una solución de dos Estados».
«Reafirmamos el compromiso de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) y de la Autoridad Palestina con la paz, el Derecho Internacional, las resoluciones de Naciones Unidas y la solución de dos Estados basada en las fronteras del 4 de junio de 1967», ha señalado la cartera en un comunicado publicado a través de redes sociales.
Así, ha mostrado su «firme rechazo» a «la afirmación de que defender los derechos palestinos a través de la ONU y los tribunales internacionales socava la paz», al tiempo que ha argumentado que «recurrir al Derecho Internacional y a las instituciones internacionales es un medio legítimo y pacífico» para «proteger» los derechos de la población palestina.
La cartera ha destacado además que «el reconocimiento internacional del Estado de Palestina no sustituye a las negociaciones, sino que reafirma el derecho inalienable del pueblo palestino a la libre determinación y a la condición de Estado», antes de defender las «reformas sustanciales» que ha emprendido para avanzar hacia la paz.
«Instamos a la administración estadounidense a retirar estas restricciones, a entablar un diálogo directo y serio, y a apoyar la aplicación de las resoluciones de la ONU, la Declaración de Nueva York y los esfuerzos encaminados a lograr una paz justa y duradera basada en la solución de dos Estados», ha destacado.
Por último, el ministerio ha remarcado que «el Estado de Palestina seguirá cumpliendo con sus obligaciones nacionales e internacionales y defendiendo sus derechos legítimos mediante vías políticas, diplomáticas y jurídicas pacíficas», después de que el Departamento de Estado estadounidense anunciara que seguirá denegando visados a los miembros de la OLP y la Autoridad Palestina por la «falta de reformas» pactadas con Washington y por «actividades continuas que socavan las perspectivas de paz».
El departamento estadounidense ha invocado como justificación el «interés nacional», defendiendo su decisión de «imponer consecuencias y exigir responsabilidades a la OLP y a la Autoridad Palestina por glorificar el terrorismo», en línea con su acusación contra los miembros de estas organizaciones de «continuar pagando estipendios a terroristas, así como glorificando actos de terrorismo y a terroristas en declaraciones públicas y libros de texto escolares».
Asimismo, Washington ha reprochado a ambas entidades el «emprender acciones para internacionalizar el conflicto palestino-israelí, incluso a través del Tribunal Penal Internacional (TPI) y la Corte Internacional de Justicia (CIJ)», así como el «intentar eludir las negociaciones buscando un reconocimiento unilateral», ante los esfuerzos de las autoridades palestinas por llevar a altos cargos de Israel ante la justicia internacional por sus acciones.





