El Gobierno de Pakistán ha mostrado este jueves su «profunda precaución» por los intercambios de ataques entre Estados Unidos e Irán y ha reclamado a las partes que vuelvan a respetar el alto el fuego pactado el 8 de abril con mediación de Islamabad y a relanzar el proceso de negociaciones para lograr un acuerdo de paz.
«Pakistán está profundamente preocupado por la situación en la región, marcada por la reciente escalada. Pedimos a las partes que se ciñan al entendimiento alcanzado sobre el alto el fuego y que amplíen el espacio para el diálogo y la diplomacia», ha manifestado el portavoz del Ministerio de Exteriores paquistaní, Tahir Andrabi.
«Consideramos que la diplomacia y el diálogo deben ser los principios rectores para lograr una solución negociada a todas las cuestiones controvertidas», ha explicado en rueda de prensa, antes de insistir en que los esfuerzos de mediación de Islamabad «buscan poner fin a las hostilidades, salvar vidas y dar una oportunidad a la paz».
En este sentido, ha hecho hincapié en que «Pakistán y sus socios, países en la región y más allá, continúan llevando a cabo esfuerzos diplomáticos constructivos para apoyar una desescalada, un alto el fuego y una mayor estabilidad en la región». «Nuestros esfuerzos en este sentido continúan, guiados por el espíritu de paz y diplomacia», ha zanjado.
Las palabras de Andrabi han llegado tras un segundo día consecutivo de ataques cruzados en la región entre Washington y Teherán, en la medida en que en la víspera la Guardia Revolucionaria reivindicó el lanzamiento de una oleada de ataques con drones contra bases estadounidenses ubicadas en Bahréin y otros puntos de Oriente Próximo, en una acción que calificó de «represalia» por las agresiones perpetradas por Estados Unidos contra diversos enclaves de la República Islámica.





