El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha pedido este martes una reacción política ante una situación que ve insostenible y, por ello, ha pedido a los partidos políticos «hacer todo lo posible» para convocar unas elecciones generales anticipadas. Eso sí, ha dicho que no venía a Barcelona a «pedir favores» sino a garantizar que devolverá la «decencia» a España, «con ayuda o sin ella».
En su intervención en la 41 Reunió Cercle d'Economia en el Palau de Congressos de Catalunya, en Barcelona, ha afirmado que hay 184 diputados en el Congreso que han expresado querer una elecciones ante los presuntos casos de corrupción en torno al PSOE, y ha sostenido: «Lo que se dice no tiene ningún valor si no se acompaña de hechos coherentes».
«De este colapso solo se sale devolviendo la voz a la gente, es el único final digno para una legislatura exhausta. Lo que ocurre es que la teoría hay que llevarla a la práctica», ha manifestado el presidente del PP.
Tras asegurar que seguirá actuando «con aplomo y responsabilidad», de acuerdo con sus convicciones, Feijóo ha dicho que él no sabía lo que harán «otros». «No pretendo remover conciencias. No busco atajos, porque lo que conviene atajar es la situación del país. Y no vengo a pedir favores, ni tampoco a regalarlos», ha afirmado.
En este sentido, ha señalado que él viene a defender «la necesidad de un proyecto limpio». «Y a lo que vengo es a garantizar, en todo caso, que devolveré la decencia a mi país. Con ayuda o sin ella», ha abundado el jefe de la oposición.
Además, ha reiterado que 184 diputados del Congreso piden elecciones anticipadas y ha recalcado que de este «colapso solo se sale devolviendo la voz a la gente». «Es el único final digno para una legislatura exhausta», ha indicado.
Ante el empresariado catalán, Feijóo asegura que asisten a una «profunda decadencia» y que «la conversación pública gira alrededor de sumarios, de imputaciones y comisiones». «Aquí no hay una agenda económica, aquí hay una agenda de tribunales», se ha quejado.





