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El Ayuntamiento de El Puerto de Santa María (Cádiz) continúa desarrollando las actuaciones de prevención, supervisión y control del Virus del Nilo y la presencia de mosquitos transmisores previstas en el Plan Municipal de Vigilancia y Control Vectorial.
La visita realizada el 5 de octubre por el Control Sanitario Oficial para verificar el cumplimiento del Programa de Vigilancia y Control Integral de Vectores de la Fiebre del Nilo Occidental ha constatado la aplicación de las medidas municipales de vigilancia y control.
En una nota, el Ayuntamiento ha explicado que el informe recoge la inspección de ocho puntos de la localidad, donde en cinco de ellos —el cementerio, dos emplazamientos de la calle Ermita y otros situados en las calles Almonte y Virgen del Rocío— se detectó agua con larvas y se efectuaron los correspondientes tratamientos con un larvicida autorizado.
En otros dos puntos inspeccionados junto a la casa de la persona afectada por Virus del Nilo no se observó agua ni larvas; y en la laguna de Las Veguetas se comprobó la presencia de agua y mosquitos adultos, sin detectar larvas.
La verificación sanitaria también ha confirmado que los tratamientos se realizan conforme al diagnóstico efectuado, que se vigilan y controlan los imbornales y los puntos cartografiados y que se aplica la gestión integrada de plagas.
Asimismo, ha constatado que los productos biocidas utilizados están autorizados y se emplean conforme a sus condiciones de autorización.
Estas actuaciones permiten localizar posibles criaderos y actuar sobre las larvas para evitar que completen su desarrollo, ha indicado el Ayuntamiento, añadiendo que el dispositivo municipal mantiene el seguimiento de los puntos identificados y adapta las intervenciones a los resultados de las inspecciones y a las indicaciones de las autoridades sanitarias.
El teniente de alcalde de Medio Ambiente, Jesús Garay, ha afirmado que se sigue trabajando de forma continuada para detectar posibles focos de cría y actuar sobre ellos, manteniendo la vigilancia y el control en coordinación con las autoridades sanitarias porque «la prevención requiere constancia y seguimiento».
Garay ha destacado también la importancia de la implicación vecinal, que sigue siendo «fundamental» para evitar la presencia de mosquitos, revisando patios, jardines y parcelas, impidiendo las acumulaciones de agua y protegiéndose de las picaduras, medidas que ha considerado «sencillas» pero que «ayudan a reducir la proliferación de mosquitos».
La Concejalía de Medio Ambiente ha insistido especialmente en la colaboración de los propietarios de parcelas y fincas privadas para mantener estos espacios libres de posibles criaderos.
El informe sanitario recoge, además, que el Ayuntamiento dispone de un plan de comunicación y sensibilización ciudadana y que estas acciones se han intensificado para reforzar la información sobre las medidas preventivas.





