La primera ministra de Marruecos y coordinadora nacional de la secretaría general del Partido Autenticidad y Modernidad (PAM), Fátima Zahra el Mansuri, ha anunciado la formación de una nueva mayoría de gobierno cuatripartita tras ser designada por el rey Mohamed VI como la primera mujer al frente del Ejecutivo en la historia de Marruecos, de acuerdo con el artículo 47 de la Constitución del país africano.
La nueva coalición gubernamental estará integrada por el PAM —vencedor de las elecciones legislativas del pasado 23 de septiembre con cerca de un centenar de escaños—, el Partido Istiqlal (PI), la Unión Socialista de Fuerzas Populares (USFP) y el Partido del Progreso y del Socialismo (PPS).
A través de un comunicado difundido este lunes, la formación triunfadora ha detallado que este bloque buscará garantizar «la convergencia intelectual y política» para responder a las reformas estructurales que requiere el país.
El anuncio se produce tras dos rondas de consultas políticas lideradas por El Mansuri con la representación parlamentaria para asegurar una «mayoría política sólida y cohesionada» capaz de encarar los retos económicos y sociales internos, así como los condicionantes del contexto internacional. La propia formación ha destacado que el acceso de El Mansuri a la Jefatura de Gobierno constituye un «acontecimiento histórico sin precedentes» de fuerte carga simbólica para el proceso democrático marroquí.
Los cuatro partidos integrantes del nuevo Ejecutivo han acordado iniciar de inmediato la redacción del programa de gobierno y la selección de los perfiles que ocuparán las distintas carteras ministeriales. La meta fijada por el bloque oficialista es presentar un equipo capacitado para acelerar «la justicia social, el equilibrio territorial y la consolidación económica».
El nuevo escenario político se deriva de los comicios legislativos en los que el PAM relevó a la Agrupación Nacional de los Independientes (RNI) como la fuerza más votada de la Cámara de Representantes, en una jornada electoral caracterizada por una elevada abstención que superó el 60% de los electores censados.





