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Entre 600.000 y 1,5 millones de personas, según Gobierno y sindicatos, han recorrido este jueves las calles de las principales ciudades de Francia durante la huelga general que, por ahora, culmina semanas de protestas y disturbios que han elevado la tensión social en el país a niveles nunca vistos esta década.
La combinación de las movilizaciones de estudiantes para exigir una reforma de la educación secundaria con la reaparición del movimiento de los 'chalecos amarillos' para denunciar el coste de la vida y exigir la dimisión del presidente Emmanuel Macron, se ha saldado con una espiral de protestas y violencia hasta concluir con el parón nacional de este jueves, convocado por los sindicatos en defensa del poder adquisitivo.
Al caer la noche, la Plaza de la Nación sigue llena de manifestantes mientras la Policía bloquea el acceso a las estatuas de la fuente central y ya hay constancia de primeras acciones de las fuerzas antidisturbios.
El miércoles por la noche, el ministro del Interior, Laurent Nuñez, anunció la movilización de 70.000 agentes de policía y gendarmes de cara a la jornada de hoy y prometió una respuesta «extremadamente firme» ante cualquier posible «disturbio».
Asimismo, ha advertido de la necesidad de ofrecer una respuesta «firme» ante cualquier episodio de violencia y ha detallado en un comunicado que el operativo contempla la participación de unidades especializadas, además de drones, helicópteros, brigadas montadas, unidades caninas, 26 vehículos blindados Centaure de la Gendarmería y una quincena de vehículos anfibios.
En este contexto, el primer ministro francés, Sébastien Lecornu, ha anunciado una «conferencia social» con sindicatos y organizaciones empresariales para este próximo lunes en Matignon, con el objetivo de «dar respuesta a las cuestiones de poder adquisitivo y salarios», mientras que Lecornu ha pedido al Ministro de Trabajo, Jean-Pierre Farandou.
De momento, en lo que respecta a otras localidades del país, hay constancia de 19 arrestos en Toulouse, 14 de ellos todavía bajo custodia policial, tras diversos enfrentamientos que han dejado al menos tres agentes de Policía heridos, según información policial recogida por 'Le Figaro'.





