Artículo completo
El conductor del camión acusado de provocar en julio de 2021 el accidente de tráfico en el que murieron la directora asistencial del actual Hospital Universitario de Navarra María Zandio y su marido Francisco Javier Perales, agente de la Policía Foral, ha rechazado que superara el límite de velocidad y ha achacado el siniestro al estado de la vía por la que circulaba en Níjar (Almería) en el momento de los hechos.
Durante el juicio ante la titular de la Plaza 5 de la Sección Penal del Tribunal de Instancia de Almería, el acusado ha explicado a las preguntas de la Fiscalía, que pide para él cuatro años de prisión, que el camión se «cruzó solo» en la carretera al tratar de rectificar su rumbo después de que el eje de dirección se fuera «un poco» hacia la cuneta, donde no había ni arcén, ni quitamiedos.
«Al intentar meterme en el carril, el eje trasero se salió fuera del arcén», ha explicado a la hora de ajustar la causa del accidente al tiempo que ha negado que diera un «giro brusco» o un «volantazo» por ir a una velocidad superior a la permitida por la carretera, donde circulaba «a 75 kilómetros por hora», según su versión.
En este sentido, el acusado ha deslizado la posibilidad de que un «fallo en el tacógrafo», que registró una velocidad de 92 kilómetros por hora en esta vía de doble sentido, después de que la parte trasera del camión se quedara sin adherencia al salirse hacia la cuneta.
El conductor ha negado que tuviera voluntad de invadir el carril contrario al tiempo que ha rechazado que fuera distraído o bajo la influencia de alcohol y drogas. Según ha especificado, se encontraba «en perfectas condiciones» a pesar de que ese día había realizado cuatro portes de restos agrícolas con el camión por distintas rutas.
El acusado ha manifestado al principio de su declaración sus condolencias a la familia y ha asegurado que, incluso, permaneció en el lugar de los hechos, que intentó socorrer a los siniestrado y que colaboró con las autoridades.
Durante el juicio también han declarado los agentes de la Guardia Civil que asistieron el siniestro y efectuaron los informes relativos al mismo, quienes han atestiguado cómo el impacto del camión contra el vehículo lo sacó de la carretera por el carril e hizo que volcara, lo que en un primer momento dejó heridos a los dos hijos de la pareja y al marido de la doctora, quien falleció después.
«No tuvimos que hacer nada especial para determinar causas del accidente», han asegurado en cuanto a las marcas que quedaron sobre la carretera y el estado del vehículo siniestrado, que recibió un impacto frontal por parte del camión y cayó por un talud de un par de metros y resultó «totalmente destrozado».
Asimismo, el agente especialista en transportes ha ratificado el informe en el se determina que el tacógrafo, que tenía en vigor su revisión, registró un descenso brusco de velocidad de los 92 a los 78 kilómetros por hora en el momento del impacto.
Los agentes también han descartado fallos mecánicos en el camión, que habría realizado una maniobra desproporcionada conforme al trazado. Asimismo, han apuntado que el conductor habría dado positivo en cocaína supuestamente por su consumo el fin de semana previo, ya que no presentaba síntomas de estar bajo los efectos de las drogas.
La acusación particular, ejercida por el letrado Javier Asiáin Ayala, también ha mantenido en las conclusiones de la vista su petición de cuatro años de prisión por dos delitos de homicidio por imprudencia grave aunque ha retirado la acción civil al haberse resulto las indemnizaciones, mientras que la abogada de la defensa, Mónica Moya, ha solicitado la libre absolución y que, de forma subsidiaria, un delito de homicidio por imprudencia menos grave con una pena mínima de 12 meses de prisión y atenuantes.





