Artículo completo
La Fiscalía de Almería ha rebajado de 14 a dos años su petición de prisión para la educadora de un centro de educación infantil de Roquetas de Mar (Almería) acusada de gritar, vejar y dirigir expresiones humillantes a niños de entre 0 y 3 años durante los meses que estuvo empleada en 2023 antes de que fuera despedida.
El Ministerio Público ha modificado su petición tras la vista oral celebrada este viernes al considerar los hechos como constitutivos de un delito continuado contra la integridad moral y no ocho delitos distintos —uno por cada niño afectado—, con los que pedía inicialmente 21 meses de prisión por cada uno de ellos.
Asimismo, una de las acusaciones particulares ha mantenido su petición inicial mientras que la defensa de la educadora ha solicitado su libre absolución al entender que no existió un trato degradante constitutivo de ilícito penal, toda vez que los menores no sufrieron tampoco daños físicos o psicológicos.
Las acusaciones se fundamentaron especialmente a través de las grabaciones de audio obtenidas por el centro escolar en las que se recogen las expresiones malsonantes que la acusada habría dirigido a los menores durante la jornada laboral.
El fiscal consideró en un primer momento que la educadora, apartada por la dirección de la escuela a finales de noviembre de 2023 ante sus sospechas, trató en «reiteradas ocasiones» de manera «inadecuada» a los niños, para lo que se aprovechaba el espacio cerrado del aula en el que desempeñaba su trabajo así como de la corta edad de los menores a su cargo.
En esta línea, apunta que la mujer actuó con la «intención de menoscabar la integridad moral» de los niños, frente a los que habría actuado «sin consideración ni paciencia», sometiéndolos incluso a «acciones violentas» y expresiones «impropias e injustificadas».
El escrito de acusación reproduce más de una docena de expresiones, frases y situaciones en la que la mujer habría dirigido gritos, insultos y vejaciones contra los niños, a los que se hablaba directamente para exigirles que se callaran, dejaran de llorar o simplemente mostrarles desprecio.
El Ministerio Público incide en que, al ser tan pequeños, los niños no podían ni repeler los comportamientos de la acusada ni contar a sus padres el «trato vejatorio» y «humillante» que recibían de la mujer, quien les dirigía «gritos» e «insultos».
La acusada fue arrestada por la Guardia Civil en diciembre de 2023 en el marco de la operación 'Infan' tras la formalización de dos denuncias penales interpuestas por los padres de dos niños, quienes refirieron dichos insultos. El juicio celebrado en el Penal 4 del Tribunal de Instancia de Almería ha quedado visto para sentencia.





