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La Guardia Civil de Cádiz ha investigado a una persona al descubrir 13 aves protegidas muertas y material de caza ilegal en una explotación ganadera clandestina situada en Rota, que fueron halladas en el interior de un cobertizo durante una inspección realizada por la Patrulla del Seprona de Jerez.
Según ha indicado la Guardia Civil en una nota, en el interior del cobertizo se localizaron 13 aves de especies protegidas, 60 «perchas» utilizadas para su captura y un arma con numeración parcialmente borrada. Además, el investigado carecía de toda documentación legal para la tenencia del arma, ni licencia de caza.
Asimismo, ha señalado que tras gestiones practicadas con el Centro de Recuperación de Especies Amenazadas se determinó que las aves presentaban signos de traumatismo compatible con las trampas, por lo que instruyeron diligencias por un supuesto delito contra la flora y fauna, sin perjuicio de las actuaciones administrativas que pudieran derivarse.
La Guardia Civil ha indicado que los hechos tuvieron lugar el pasado día 3 durante un servicio realizado por la Patrulla del Seprona mientras realizaban una inspección en una explotación ganadera clandestina para verificar las condiciones de sanidad, bienestar animal, registro de ganado y seguridad alimentaria, entre otros.
Así, los agentes detectaron que en la explotación se ubicaba un cobertizo en el que, a simple vista, se apreciaba lo que podían ser la existencia de «perchas», medios prohibidos para la práctica de la caza y no selectivos. Una vez que lograron acceder al interior, descubrieron además de 60 «perchas» un total de 13 aves de distintas especies protegidas, incluidas en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial y en el Listado Andaluz de Especies Silvestres Amenazadas.
Por otra parte, según ha indicado la Guardia Civil, en otra de las actuaciones desarrollada durante un servicio nocturno en prevención de las actividades cinegéticas ilegales, los agentes sorprendieron a dos personas practicando la caza del zorzal mediante el uso de siete redes invisibles y tres reclamos electrónicos, que son medios y artes prohibidos y no selectivos para la fauna.
Además, se localizaron 13 ejemplares de zorzal común, de los cuales tres se encontraban vivos atrapados en la red y pudieron ser liberados y devueltos al medio natural.
Por estos hechos, los agentes investigaron a tres personas por un supuesto delito contra la flora y fauna, sin perjuicio de las actuaciones administrativas que pudieran derivarse, además de intervenir la totalidad de las artes y medios de caza prohibidos.





