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Paco Robles, uno de los cuidadores «más entregados» del Parque Nacional de Doñana y con más de 40 años de dedicación, ha fallecido, según ha comunicado el Espacio Natural de Doñana en sus perfiles de redes sociales.
Así, en su publicación, recogida por Europa Press, la entidad traslada sus condolencias a sus familiares y amigos y rinde homenaje a un compañero que «desde su llegada a Doñana, hace más de 40 años, dedicó toda su vida al cuidado de la fauna y la flora de este privilegiado territorio».
Además, destacan su habilidad «innata» para el rastreo y el seguimiento de la fauna, toda vez que fue pionero a nivel nacional en técnicas de fototrampeo en la conservación y monitoreo del lince ibérico.
También tuvo una participación «destacada» en proyectos internacionales de conservación de especies como, por ejemplo, la foca monje. Igualmente, según ha remarcado el Espacio Natural de Doñana, era «un experto en detectar y controlar amenazas tales como la aparición de especies exóticas que podían haber supuesto un gran problema de conservación», a cuya erradicación «él contribuyó de manera decisiva».
«De carácter independiente y decidido, pero sobre todo comprometido, humano y siempre dispuesto a ayudar. Especialmente entrañable y generoso su apoyo a las actividades de voluntariado para las que siempre sacó tiempo, regalando a las personas participantes sus enormes conocimientos y su entusiasmo vital por la naturaleza», han remarcado.
En los últimos años de su vida laboral dedicó toda su energía a la restauración de áreas degradadas, plantando cientos de árboles que formarán los bosques del futuro de Doñana. «Alcornoques y acebuches, entre otros, serán testigos y mensajeros en las próximas décadas del esfuerzo y el amor que Paco siempre derrochó por este territorio», han subrayado.





