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El especialista en Traumatología y Ortopedia Infantil del Hospital Quirónsalud Málaga, el doctor Adolfo Díaz, ha advertido de que las largas jornadas sentados en clase, el peso de las mochilas escolares y el uso cada vez más habitual de dispositivos electrónicos, pueden favorecer la aparición de molestias cervicales, dorsales y lumbares en niños y adolescentes, mientras que ha explicado que una buena educación postural puede prevenir posibles problemas de espalda desde edades tempranas.
El traumatólogo infantil ha advertido de que la manera de sentarse en clase, el uso de móviles y tables durante periodos largos con el cuello inclinado, además del peso y la manera en la que llevar la mochila, pueden ser perjudiciales en una etapa «fundamental para el desarrollo muscular y óseo y la prevención de problemas futuros».
Asimismo, Díaz ha incidido en un comunicado en que la educación postural debe formar parte de la rutina diaria de los escolares, tanto en el aula como en casa. «No se trata únicamente de cómo se sientan los niños o de cuánto pesa su mochila, sino de fomentar hábitos saludables que les acompañen durante todo su crecimiento: el movimiento, el ejercicio físico y una adecuada ergonomía son fundamentales para cuidar su columna».
En este sentido, también ha recordado que la prevención de los problemas musculoesqueléticos requiere la implicación de familias, profesores y profesionales sanitarios, especialmente en una etapa en la que el organismo está en continuo desarrollo.
Díaz ha explicado que uno de los principales aspectos que debe tenerse en cuenta es la postura que mantienen los estudiantes durante las horas lectivas: «Es importante evitar las posiciones forzadas o mantenidas durante demasiado tiempo, ya que pueden favorecer la aparición de molestias cervicales y lumbares».
El profesional de QuirónSalud Málaga ha recordado que el mobiliario escolar debe estar adaptado a su edad y estatura, permitiendo apoyar los pies en el suelo, mantener la espalda sobre el respaldo de la silla y colocar los antebrazos a una altura cómoda respecto a la mesa.
«Debemos enseñar a los niños que una buena postura no significa permanecer inmóviles, sino cambiar de posición y moverse con frecuencia», ha dicho el doctor Díaz.
El especialista recomienda aprovechar los descansos o cambios de clase para realizar pequeños ejercicios de movilidad y estiramientos de cuello, hombros y espalda, aproximadamente cada dos horas.
Además, ha recordado que la Organización Mundial de la Salud recomienda que niños y adolescentes realicen una media de al menos 60 minutos diarios de actividad física moderada o vigorosa, una práctica esencial para favorecer un desarrollo saludable.
Las principales sociedades científicas sitúan las recomendaciones de peso máximo de las mochilas entre el 10% y el 20% del peso corporal, dependiendo de la organización.
Por su parte, el doctor Adolfo Díaz ha aconsejado elegir mochilas ligeras, proporcionales a la talla del niño, con dos tirantes anchos y ajustables y respaldo acolchado.
Asimismo, ha recomendado utilizarlas siempre sobre ambos hombros, bien ajustadas y próximas a la espalda, colocando los objetos más pesados cerca del cuerpo.
«Una mochila excesivamente pesada o mal colocada puede provocar dolor cervical y hombros. Sin embargo, es importante aclarar que el peso de la mochila no es causa de la escoliosis idiopática del adolescente ni provoca que su curvatura empeore, aunque sí puede generar molestias musculares», ha puntualizado el traumatólogo infantil.
El doctor Díaz ha asegurado que el uso de dispositivos electrónicos constituye otro de los factores que deben vigilarse en la salud postural infantil. Ha advertido de que la utilización prolongada de móviles y tabletas con la cabeza inclinada hacia delante puede favorecer la aparición de dolor cervical y de hombros.
«Cuando los niños utilizan dispositivos electrónicos, debemos procurar que la pantalla esté situada a una altura que les permita mantener la cabeza en una posición cómoda y natural, evitando que permanezcan mucho tiempo mirando hacia abajo», recomienda el traumatólogo infantil.
Para ello, ha aconsejado utilizar soportes o atriles para las tabletas, evitar colocarlas sobre el regazo y mantener los antebrazos apoyados mientras utilice el dispositivo electrónico. Igualmente, es importante realizar pausas frecuentes, cambiar de postura y alternar las actividades digitales con otras que impliquen movimiento.
Más allá de las recomendaciones posturales durante la etapa escolar, los especialistas del Hospital Quirónsalud Málaga han recordado que la vigilancia del desarrollo musculoesquelético debe comenzar desde los primeros meses de vida, ya que han alertado que existen alteraciones que pueden pasar desapercibidas inicialmente y cuya detección precoz resulta fundamental para evitar complicaciones futuras.
Es el caso de la displasia del desarrollo de la cadera, una alteración en la formación de la articulación de la cadera que puede provocar desde una leve inestabilidad hasta una luxación completa y que, aunque generalmente es indolora al nacimiento, puede ocasionar problemas de movilidad, dolor y degeneración prematura de la articulación.
El doctor Díaz, que cuenta con experiencia en el tratamiento de esta patología, ha recordado que «un diagnóstico y tratamiento correctos y tempranos son esenciales para permitir un desarrollo normal de la cadera y prevenir complicaciones futuras».
Precisamente, el equipo de Traumatología del Hospital Quirónsalud Málaga ha abordado casos de displasia de cadera diagnosticados tardíamente que han requerido intervención quirúrgica, cuando advierten los sanitarios, que «una detección en los primeros meses de vida podría haber permitido tratamientos ortopédicos menos invasivos».
En este sentido, el doctor Díaz ha destacado la importancia de las revisiones pediátricas periódicas y de realizar las pruebas complementarias indicadas cuando existen antecedentes familiares o factores de riesgo.
Así, ha incidido en que ante un dolor de espalda persistente, intenso o que limite las actividades habituales del niño, es importante consultar con un profesional sanitario para identificar su causa y establecer las medidas adecuadas.





