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El Museo Histórico municipal de Écija (Sevilla) acogerá entre el 2 y 14 de octubre la exposición de pinturas 'Los caminos de la sangre', de la artista sevillana de 22 años Violeta Prieto. La muestra se ubicará en Sala de exposiciones temporales.
Según ha detallado el museo en una nota de prensa, la inauguración con la artista será este sábado, 3 de octubre a las 11,00 horas con entrada libre, para visitar esta exposición de 25 obras pictóricas, que tratarán aspectos fundamentales de la naturaleza humana, como los sentimientos o el impacto de algunas vivencias en la mente mediante técnicas como el dibujo, la superposición de recortes, tizas y el acrílico, además de que toca asuntos como la nueva realidad artística derivada de la llegada de la inteligencia artificial o la crispación y rivalidad social que vemos hoy imponerse de manera creciente.
En este contexto, Violeta Prieto es una artista ilustradora sevillana de 22 años, actualmente estudiante del grado en Historia del Arte, que comenzó a pintar con solo cinco años y durante la infancia participó en varios concursos en los que consiguió siete premios infantiles. Ahora, 17 años después, ha comenzado a mostrar su obra al público.
De esta manera, en 2023 participó en una exposición en el Centro Cívico Monasterio de San Jerónimo de Sevilla, así como varios trabajos artísticos, como la portada del poemario 'Sobre lo sublime', lanzado en la Feria del Libro de 2022, entre otros.
SU PRIMERA EXPOSICIÓN INDIVIDUAL En el Museo astigitano, Prieto ha abogado por una muestra de carácter narrativo, que surge de un «momento de incertidumbre» en el que «la sociedad se divide y la IA adquiere cada vez mayor presencia».
«En estos tiempos, dudaba si merecía la pena seguir luchando por un sueño que ya no sería necesario a ojos de la utilidad, bajo una necesidad acelerada de devorar contenidos dados al olvido y un llamamiento al respeto confundido con provocación. Mi conclusión es que no debemos renunciar al pulso humano», ha sostenido la artista.
Asimismo, ha señalado que se trata de «una historia personal» que nunca llegó a contar y que la condujo a la idea de que «las emociones humanas, sus procesos y caminos, la sangre que mueve la vida y a su vez todo lo que se ve en esta exposición, el carácter visceral de los sentimientos y el color rojo».
«La sed de aceptación, el confundir la utilización con el cariño, el duelo, la sacralidad de la familia frente a la masacre, la inspiración artística, el encanto innato del folclore, la furia, el amor frente a la muerte y al odio a uno mismo», ha añadido, a la vez que ha afirmado que aborda experiencias, reflexiones y emociones «con las que cualquier espectador podrá sin duda sentirse identificado».
La exposición incluirá una visita guiada por la autora, que también proporcionará la ocasión de compartir información y charla con jóvenes alumnos interesados en orientarse hacia profesiones relacionadas con el mundo del arte.





