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Con motivo de la celebración el 10 de octubre del Día Mundial de la Salud Mental, Cruz Roja quiere poner el foco en la importancia de cuidar el bienestar emocional y seguir avanzando hacia una sociedad que entiende la salud mental como una parte esencial de la salud y el bienestar de las personas, para lo que refuerza su apuesta por proyectos de prevención y acompañamiento social.
Según ha indicado la institución humanitaria en una nota, para contribuir a esta reflexión colectiva, se instalará este viernes, 9 de octubre, una mesa informativa en el hospital de Cruz Roja en Córdoba, donde la entidad ofrecerá información, materiales divulgativos y orientación sobre recursos relacionados con la promoción de la salud mental y la prevención de las adicciones.
La iniciativa forma parte del compromiso que la institución humanitaria mantiene durante todo el año con la promoción de la salud y el acompañamiento a personas que atraviesan situaciones de malestar emocional, especialmente aquellas que se encuentran en contextos de vulnerabilidad social.
La salud mental constituye una parte fundamental de la salud y del bienestar de las personas, y está influida no sólo por factores individuales, sino también por circunstancias como la soledad, las relaciones personales, las condiciones de vida, las pérdidas o las situaciones de vulnerabilidad social. Por ello, Cruz Roja apuesta por una intervención preventiva que permita detectar necesidades y ofrecer apoyo antes de que el malestar emocional derive en situaciones más graves.
Esta realidad se refleja también en la evolución del servicio de apoyo emocional 'Cruz Roja Te Escucha', donde el sentimiento de soledad se ha convertido en la principal preocupación de las personas usuarias.
«Afortunadamente, cada vez hablamos con más naturalidad de salud mental. Sin embargo, sigue siendo necesario reforzar la prevención, facilitar el acceso a recursos y generar espacios de escucha y acompañamiento. No debemos esperar a que aparezca una crisis para actuar. Desde Cruz Roja queremos que las personas encuentren apoyo antes de llegar a una situación límite, porque todo malestar merece ser escuchado y encontrar una respuesta adecuada», ha señalado Rocío Fernández, técnica del área de Salud de Cruz Roja en Córdoba.
Entre las iniciativas que actualmente desarrolla la organización en Córdoba destaca 'Dualidad en armonía', un programa dirigido a personas con patología dual, es decir, que conviven simultáneamente con un trastorno adictivo y otro problema de salud mental.
El proyecto, financiado por la Consejería de Servicios Sociales, Familias e Igualdad, busca ofrecer apoyo emocional y favorecer la rehabilitación integral de estas personas mediante atención individualizada, talleres, actividades grupales y acciones orientadas al fortalecimiento de su autonomía y redes de apoyo.
Junto a este programa, Cruz Roja impulsa también otra iniciativa —con idéntico financiador— denominada 'Cicatrices invisibles: prevención de adicciones y mejora de la salud mental en colectivos vulnerados', que pretende visibilizar la relación existente entre el malestar emocional y las conductas adictivas, promoviendo una mirada preventiva e integral sobre ambas realidades.
La entidad desarrolla actividades de sensibilización, talleres de gestión emocional, autocuidado y habilidades sociales, así como acciones formativas dirigidas a profesionales, familias y voluntariado.
Ambos proyectos parten de una visión integral de la salud mental, entendida como una realidad estrechamente relacionada con las condiciones de vida, la inclusión social, la autonomía personal y el fortalecimiento de las redes de apoyo comunitario.
En este sentido, Cruz Roja considera que la prevención, la cercanía y el acompañamiento son herramientas esenciales para mejorar el bienestar emocional de las personas y reducir situaciones de vulnerabilidad.
«Con estos proyectos queremos recordar que la salud mental y las adicciones están estrechamente relacionadas con las experiencias vitales de las personas. Nuestro objetivo es ofrecer herramientas, acompañamiento y espacios de apoyo que contribuyan a mejorar su bienestar emocional y su inclusión social», ha explicado Fernández.
La salud mental no puede entenderse únicamente desde una perspectiva clínica o individual, sino que está profundamente condicionada por factores estructurales como la pobreza, el empleo, la vivienda, la violencia, la soledad, la discriminación o las relaciones comunitarias, situándose como un reflejo de las desigualdades sociales existentes.
Por ello, es importante también centrar el enfoque en derechos, comunidad, prevención, apoyo psicológico accesible, protección social y fortalecimiento de las relaciones humanas.
Estas son algunas de las conclusiones recogidas en el 'Informe de Hallazgos: Bienestar Emocional y Vulnerabilidad de la Fundación Cruz Roja Española', en el que se destaca que el bienestar emocional disminuye sensiblemente cuando coinciden tres o más factores de vulnerabilidad, principalmente el aislamiento social, la violencia y las condiciones socioeconómicas desfavorables. En este contexto, la salud mental aparece como un factor transversal al resto de situaciones, especialmente entre personas menores de 50 años.
El informe señala también la soledad no deseada como «uno de los principales factores de riesgo, demostrando que sentirse escuchado, reconocido y parte de una comunidad suponen un potente factor protector».





