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El primer ministro de Líbano, Nawaf Salam, ha pedido este lunes al secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, un «calendario claro» para aplicar el acuerdo con Israel, afirmando que pasa por cumplir compromisos como la retirada militar israelí del sur de Líbano y la «centralización» del control de armas en manos del Estado en todo su territorio.
«Durante el encuentro, discutimos los desarrollos en Líbano y la región, así como el camino hacia la recuperación plena de la soberanía de Líbano», ha indicado el dirigente libanés en un mensaje en redes sociales en el que ha subrayado «la necesidad de avanzar hacia una fase de activación del marco tripartito y traducir los principios de reciprocidad y gradualidad en pasos prácticos y resultados concretos en el terreno».
Esto, ha apostado, debe llevar a que Beirut logre la «recuperación plena de la soberanía», así como la retirada israelí «completa de los territorios libaneses» y la «centralización» del armamento en poder estatal.
Salam ha reiterado así la importancia de «establecer un calendario claro» para la implementación de los compromisos establecidos en el acuerdo con Israel, que cuenta con el apoyo de Washington, y la creación de un mecanismo de verificación «para seguir la implementación y asegurar el cumplimiento de los compromisos», avisando a que la falta de resultados no debe usarse «como pretexto para obstruir el proceso».
De esta forma, en su reunión con Rubio, el primer ministro de Líbano ha expuesto que el marco no se limita a cuestiones de seguridad «sino que también incluye el apoyo a los esfuerzos del gobierno en materia de socorro, recuperación y reconstrucción, la rehabilitación de la infraestructura y los servicios básicos, y la creación de condiciones para el retorno de los desplazados y su reasentamiento en sus áreas».
Así ha pedido, en concreto, movilizar el apoyo internacional para permitir el retorno y la recuperación en las zonas afectadas por el conflicto.
Respecto al papel bilateral de Estados Unidos, el dirigente de Líbano ha incidido en «continuar con el apoyo estadounidense al Ejército libanés y el fortalecimiento de sus capacidades», asegurando que esto resulta clave para que Beirut cumpla con sus responsabilidades y logre «extender la autoridad del Estado en todo su territorio».
Pese al acuerdo de junio que contemplaba un alto el fuego y la retirada gradual del sur de Líbano, las Fuerzas Armadas de Israel han seguido atacando zonas del sur del país alegando razones de seguridad y la negativa del partido milicia chii Hezbolá al acuerdo para justificar sus operaciones militares.





