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La consejera de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, Fina Martínez, ha puesto en valor las actuaciones de mejora, modernización y ampliación que la Junta de Andalucía va a llevar a cabo en el Centro de Cría de Lince ibérico La Olivilla, en Jaén, que van a suponer una inversión cercana a 1,9 millones de euros, de fondos europeos Feder, lo que, en su opinión, «demuestra el compromiso del Gobierno andaluz con la recuperación de la especie y por este centro, que constituye una pieza esencial en la estrategia de conservación del lince ibérico a escala nacional e internacional».
Martínez ha realizado estas declaraciones en el transcurso de su visita a las instalaciones, en el Parque Natural de Despeñaperros, en la que ha estado acompañada por el alcalde de Santa Elena, Ramón Coloma; la viceconsejera, María López Sanchís; la secretaria general de Medio Ambiente y Cambio Climático, Carmen Jiménez Parrado; el delegado del Gobierno de la Junta en la provincia, Erik Domínguez; la delegada territorial, Ana Mata; el coordinador del Programa LIFE LynxConnect, Javier Salcedo; el jefe de Servicio de Gestión del Medio Natural, Javier Ávila; el director conservador del Parque Natural, José Ambrosio González; el coordinador provincial de la Agencia de Medio Ambiente y Agua de Andalucía (Amaya), Luis Ranchal, y el presidente de la Junta Rectora del espacio protegido, Juan Caminero Bernal.
Las actuaciones previstas incluyen la adecuación de la infraestructura de suministro de agua y del sistema de videovigilancia, con una inversión de 258.745 euros; la ampliación de las instalaciones destinadas al lince ibérico, dotada con 748.634 euros; así como la construcción de nuevas dependencias para la recuperación y posible cría del gato montés, por un importe de 867.273 euros. Todos estos proyectos iniciarán su ejecución en «breve», en cuanto estén finalizados los últimos trámites administrativos, y permitirán mejorar las condiciones de manejo, conservación y atención de los ejemplares albergados en el centro.
Al respecto, la consejera ha explicado que estas intervenciones van a servir para optimizar la operatividad del centro y adaptarlo a los nuevos retos de conservación de especies amenazadas. En este sentido, ha asegurado que las nuevas infraestructuras con las que va a contar el recinto «vendrán a incrementar el aforo con el que cuenta 'La Olivilla' para acoger ejemplares procedentes del medio natural, antes de su traslocación o reintroducción, contribuyendo, de este modo, a fortalecer los programas de conservación de la especie que Andalucía lidera desde hace más de dos décadas».
En este contexto, la titular de Sostenibilidad y Medio Ambiente en el Ejecutivo autonómico ha resaltado la contribución histórica de este centro a la recuperación del lince ibérico. Desde el nacimiento de la primera camada en 2009, se han registrado 227 cachorros nacidos en sus instalaciones, de los que 180 superaron los primeros meses de vida. De ellos, 107 ejemplares han sido posteriormente liberados en áreas de reintroducción de Andalucía, Castilla-La Mancha, Extremadura, Castilla y León, Aragón, Murcia y Portugal, contribuyendo decisivamente a la expansión y consolidación de la especie.
Así las cosas, Martínez ha recordado que «esta labor forma parte de un esfuerzo colectivo que ha permitido que el lince ibérico pase de una situación crítica a convertirse en uno de los mayores éxitos de conservación de fauna amenazada en Europa» y no ha dudado en referirse de nuevo a los últimos datos oficiales, que sitúan la población andaluza en 885 ejemplares en 2025, frente a los 457 registrados en 2019, lo que supone un incremento cercano al 94% en apenas seis años, lo que se traduce en que Andalucía albergue actualmente alrededor de un tercio de toda la población peninsular de la especie (2.663 individuos).
Asimismo, la consejera ha hecho hincapié en lo «especialmente significativa» que es la evolución de Sierra Morena Oriental, integrada por las áreas de Andújar-Cardeña, Guarrizas y Guadalmellato, «que se ha consolidado como el núcleo de lince ibérico más importante de toda la Península Ibérica, con 613 ejemplares censados, 127 hembras reproductoras y 177 cachorros».
El Centro de Cría de Lince ibérico La Olivilla, dependiente de la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente y gestionado Amaya, alberga actualmente 44 ejemplares, entre adultos, subadultos y cachorros. Forma parte de la Red de Centros de Cría en Cautividad del Lince Ibérico, junto a los de El Acebuche, en Huelva, Silves, en Portugal, y Zarza de Granadilla, en Cáceres, además del Zoobotánico de Jerez, como centro asociado. Su misión es garantizar la conservación de la diversidad genética de la especie, al menos al 85% durante 30 años; aportar ejemplares para reforzar y crear nuevas poblaciones, y servir de apoyo a los programas de recuperación desarrollados en la Península.
Ubicado en los Montes de La Aliseda, en el término municipal de Santa Elena, ocupa una superficie de 19 hectáreas y dispone de 23 recintos de reproducción de aproximadamente 1.250 metros cuadrados cada uno, y diversos edificios destinados a clínica veterinaria, laboratorio, crianza artificial, cuarentenas, mantenimiento de presa viva y servicios auxiliares. Se trata de un centro que mantiene la vegetación autóctona propia de la zona, junto a otros cinco edificios destinados a clínica-laboratorio, oficinas, crianza artificial de cachorros, cuarentenas y alojamiento de personal.
Además, en la ladera que hay frente a las instalaciones de reproductores, se ubican otros tres recintos más grandes, de cerca de 2.300 metros cuadrados de media, destinados a mantener ejemplares extraídos del medio natural, antes de ser trasladados o reintroducidos de nuevo.
Tras la visita al centro, la consejera ha tenido la oportunidad de comprobar la evolución de los trabajos realizados tras el incendio declarado el pasado 1 de julio en el entorno del Área Recreativa de La Aliseda, a escasa distancia de las instalaciones de 'La Olivilla'. La proximidad de las llamas obligó a activar medidas extraordinarias para garantizar la supervivencia de los animales albergados en el complejo.
Siguiendo las instrucciones de evacuación emitidas por la Agencia de Emergencias de Andalucía (EMA), el personal del centro procedió a abrir todos los recintos donde permanecían los 46 linces alojados en aquellas fechas para ofrecerles posibilidades de escape en caso de que el fuego alcanzara las instalaciones. La actuación se desarrolló en una situación de máxima complejidad debido al rápido avance del incendio y a la cercanía del frente de llamas.
Tras varias semanas de trabajo por parte de técnicos, veterinarios, agentes medioambientales y personal especializado, el centro ha recuperado «prácticamente la normalidad». Según ha explicado el Ejecutivo andaluz, en la actualidad «únicamente» permanece sin localizar un ejemplar, denominado 'Kilo', mientras que el resto de los animales han sido alojados de nuevo y reincorporados a la actividad ordinaria del programa de conservación.
La consejera ha agradecido el esfuerzo realizado por todos los profesionales que participaron tanto en la gestión de la emergencia como en el posterior restablecimiento de la actividad del centro y ha señalado que «la respuesta desplegada ha permitido preservar una infraestructura fundamental para el futuro del lince ibérico, que simboliza la capacidad de Andalucía para liderar grandes proyectos de conservación».





