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La Consejería de Cultura, Patrimonio Histórico y Deporte ha aceptado la donación de 27 obras en papel y cartulina que han sido adscritas a la colección del Museo de Bellas Artes de Córdoba, propiedad de la Comunidad Autónoma de Andalucía. La donación de dichas obras ha sido realizada por Antonio Lara Quero y son de los autores Ricardo Zamorano, Dimitri Papagueorguiu, Fernando Mignoni, Hernández, Beppo y Francisco Ortego.
Según informa el Museo de Bellas Artes en su web, consultada por Europa Press, Ricardo Zamorano (1924-2020), autor de doce de las obras donadas, destaca por su profundo compromiso político y social durante la posguerra española, consolidándose como una figura clave del realismo social y de la vanguardia gráfica del siglo XX.
Tras formarse en la Escuela Superior de Bellas Artes de Valencia, el pintor, dibujante y grabador se trasladó a Madrid, donde se convirtió en uno de los miembros fundadores de Estampa Popular en los años sesenta, una red de creadores plásticos de oposición antifranquista que buscaba acercar el arte a la clase obrera como herramienta de denuncia. A lo largo de su carrera, su maestría técnica en la xilografía y el grabado sirvió para plasmar una crónica dramática de la realidad sociopolítica de su tiempo, centrada en la opresión y la dignidad de la figura humana.
En esta donación las doce obras de Zamorano, abarcan su faceta como miembro de Estampa Popular así como otras de carácter social que se suman a una donación anterior en la que no se encontraba representado este periodo del autor.
También llegan a los fondos del Bellas Artes obras de Francisco Hernández Díaz (1932-2012), un virtuoso pintor y dibujante español afincado en Vélez-Málaga. Su obra se sitúa en un equilibrio perfecto entre el clasicismo barroco y el nuevo realismo onírico, que plasmó tanto en murales de gran formato como en magistrales colecciones de obra gráfica, entre las que destaca su célebre serie dedicada a Manolo Caracol, uno de los cuáles forma parte de esta donación.
Dimitri Papagueorguiu (1928-2016) fue un polifacético artista y grabador de origen griego que se convirtió en una figura clave para el resurgimiento del grabado en España durante la segunda mitad del siglo XX. Su genialidad técnica expandió las fronteras de la estampa tradicional al fusionar temáticas mitológicas y costumbristas, explorando disciplinas como la pintura, la cerámica, el dibujo y la fotografía. En esta donación se encuentra representado a través de cuatro grabados, adscritos a su etapa del realismo social como miembro de Estampa Popular.
Por su parte, Fernando Mignoni (1929-2011) combina su actividad artística con su faceta como galerista. Su estilo figurativo y expresionista evolucionó hacia la abstracción, el minimalismo y la tridimensionalidad, creando obras que exploraban los límites entre pintura, escultura y percepción. En esta donación se encuentra representado con tres dibujos, que se adscriben al estilo de figurativo anterior a su paso a la abstracción.
También llega al museo cordobés la obra de Freda Marjorie Clarence Lamb, Beppo (1899-1989) de origen inglés y en contacto con el ambiente artístico europeo del momento recala en Madrid a finales de la década del 1920 por su afición al flamenco. Su estilo de influencia expresionista centroeuropeo se mueve principalmente en la práctica de la acuarela con vivos colores. Un grabado polícromo de estas acuarelas forma parte de esta donación que representa el estilo de esta genuina artista.
Finalmente, Francisco Ortego y Vereda (1833-1881) fue ilustrador y pintor cultivó un estilo caricaturesco y mordaz, en publicaciones tales como El Pájaro Rojo, El Garbanzo, Fray Verás, El Cascabel, Don Diego de Noche, El Bazar y sobre todo Gil Blas (1864). En esta donación forman parte seis acuarelas de su autoría, que representan su estilo crítico y satírico de la sociedad de su época.
Con la donación de esta serie de obras se permite el crecimiento y representación de estos artistas dentro la colección de dibujos y obra gráfica del Museo de Bellas Artes. Muchos de ellos no se encontraban representados hasta ahora dentro de la colección y permiten ampliar la nómina de autores completando la obra sobre papel en el Museo de Bellas Artes de Córdoba.





