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La Diputación Provincial de Huelva ha adjudicado a la empresa Dosfuentes S.L los trabajos necesarios para las actuaciones de reparación y protección de la Antigua Estación de Tren Huelva Término con la finalidad de reducir el avance del deterioro del inmueble. Las obras se han licitado por valor de 112.668 (IVA incluido) y cuentan con un plazo de ejecución de dos meses, a contar desde el día siguiente a la firma del Acta de Replanteo, y sin posibilidad de prórroga.
Así lo indica la documentación publicada por la institución provincial, consultada por Europa Press, y adelantada por el diario Viva Huelva, en la que señala que las obras tienen carácter «puntual, localizado y conservativo», con la finalidad de reducir el avance del deterioro del inmueble.
Así, la intención es mejorar sus condiciones básicas de conservación y proteger «determinados elementos constructivos» frente a la entrada de agua, la acumulación de residuos, la presencia de aves y roedores, el acceso no autorizado y el deterioro progresivo de fábricas, cubiertas, carpinterías, huecos exteriores y elementos auxiliares.
En este contexto, remarca que «no se proyecta una rehabilitación integral del edificio, ni una consolidación estructural global, ni una adecuación completa del inmueble a un uso determinado».
Señala la Diputación que estas actuaciones tienen carácter de obras de conservación y consolidación y que, conforme al Auto de 16 de diciembre de 2025 dictado por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía en el recurso contencioso-administrativo, están permitidas por la medida cautelar adoptada y «podrían incluso resultar forzosas».
Cabe recordar que el edificio se encuentra catalogado por el Ayuntamiento de Huelva e incluido en el Catálogo de Edificios, Elementos y Espacios de Interés del PGOU de Huelva, con grado de protección P2-Protección Estructural y está compuesto por varios cuerpos diferenciados, entre los que destacan una nave central y dos pabellones laterales.
Apunta la Memoria Técnica que el edificio lleva un periodo «prolongado» sin uso ordinario, circunstancia que ha favorecido la aparición y evolución de «diversos procesos de deterioro asociados a la falta de mantenimiento, la exposición a la intemperie, la entrada de agua, la acumulación de residuos, la presencia de aves en su interior y el progresivo envejecimiento de determinados elementos constructivos».
Así las cosas, las actuaciones previstas se limitan a reparaciones localizadas, limpiezas, desmontajes puntuales, demolición selectiva de falsos techos deteriorados, cierre y ventilación controlada de huecos, mejora parcial de la evacuación de aguas pluviales, tratamiento de puntos singulares de cubierta, protección superficial de elementos metálicos y apeos o apuntalamientos localizados de carácter preventivo «cuando resulten necesarios durante la ejecución».
Indica la Memoria que la solución resulta «adecuada» porque «permite reducir el avance del deterioro del edificio sin alterar su configuración general ni anticipar una rehabilitación integral».
De este modo, se «prioriza» la reparación frente a la sustitución, la recuperación de elementos existentes «cuando sea posible», el empleo de materiales «compatibles» con los sistemas constructivos presentes en el inmueble y la delimitación «precisa» del alcance contractual de las obras.
La Antigua Estación de Tren de Huelva, también identificada en documentación patrimonial como Estación de Sevilla, constituye un inmueble de carácter histórico y singular interés arquitectónico, construido entre 1875 y 1880 —atribuyendo el proyecto al ingeniero Jaime Font y vinculando su promoción a Wilhelm Sundheim—, levantado en fábrica de ladrillo visto y adscrito estilísticamente al lenguaje neomudéjar.
El inmueble está integrado por un cuerpo central y dos pabellones laterales, este y oeste, con acceso principal desde la Avenida de Italia. Responde a una configuración esencialmente simétrica, con una nave central de una planta y dos cuerpos laterales desarrollados en planta baja y primera, cubiertos mediante faldones inclinados con mansardas.
La nave central carece de cubierta como consecuencia del incendio acaecido en 2022, mientras que los cuerpos laterales mantienen sus cubiertas inclinadas y una estructura de madera y fábrica de ladrillo de «notable interés constructivo».





