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El líder supremo de Irán, el ayatolá Mojtaba Jamenei, ha amenazado este lunes con «eliminar todas las fuerzas enemigas» del mar Arábigo y ha destacado las capacidades militares del país ante la ofensiva desatada a principios de este año por Estados Unidos e Israel.
«Debido a los duros golpes que el enemigo ha sufrido a manos de nuestros valientes combatientes y de los guardianes del estrecho de Ormuz, (los enemigos de Irán) no se atreven a avanzar más allá del mar Arábigo», ha afirmado. «Cada vez que se han arriesgado a hacerlo, han salido perjudicados. Y no pasará mucho tiempo antes de que el mar Arábigo se libre también de su presencia», ha advertido.
Así se ha pronunciado en un mensaje a la nación con motivo del aniversario de la guerra con Irak, que comenzó en septiembre de 1980, y de la muerte del líder de Hezbolá Hasán Nasralá en un bombardeo que tuvo lugar en 2024 en Beirut, la capital libanesa.
Jamenei ha recordado que «los mares al sur de Irán fueron entonces escenario de operaciones por parte de fuerzas enemigas». «Hubo un tiempo en que las potencias hegemónicas, mediante la guerra psicológica y la creación de un clima de miedo, (...) orquestaron un golpe contra la lucha de esta nación por su independencia. Tras ello, saquearon las riquezas del país durante veinticinco años», ha sostenido.
«Pero ahora, desde hace siete meses, nuestros compatriotas han llenado las plazas y calles de todo el país con su presencia entusiasta y responsable, reconfortando los corazones de quienes luchan por el islam e infundiendo temor en el enemigo», ha destacado, al tiempo que ha hecho hincapié en que «aquellos días en los que el enemigo impuso a sus títeres sobre el pueblo para instaurar una nueva forma de colonialismo se han transformado en días de gloria».
«Al examinar minuciosamente los acontecimientos y escuchar los relatos veraces de los supervivientes, emergen figuras de talla ejemplar como estrellas radiantes en el firmamento de la historia de nuestra nación. Cada una de ellas constituye un modelo del cual extraer lecciones de devoción, valentía, resistencia, moralidad y humanidad», ha recalcado.
Además, ha recalcado que «la era que los enemigos de Irán buscaban restaurar ha terminado para siempre». «Nos hemos movido de la dependencia y la humillación a la independencia y la fortaleza dentro del mundo islámico», ha declarado.
«Los años que precedieron a la Revolución Islámica (de 1979) se vieron marcos por la dominación extranjera, la dependencia y la injerencia de potencias occidentales en los asuntos de Irán», ha lamentado, antes de aclarar que «esos días nunca volverán».
En este sentido, ha subrayado que «aquellos que han tratado de dominar Irán se han topado con sus capacidades militares, que han cambiado significativamente respecto a décadas anteriores».
A esto se ha sumado, según ha explicado, la «participación de diferentes segmentos de la sociedad iraní, que han salido a defender a las fuerzas iraníes». «Las mujeres han demostrado cada vez más que desempeñan un papel fundamental en la participación pública», ha apostillado.
Por ello, ha defendido los grandes «logros» registrados durante estos últimos meses y ha rendido tributo a Nasralá, al que ha descrito como una «gran figura de la resistencia y un defensor sincero del pueblo libanés y su causa». «La situación actual en Líbano es un importante capítulo de la historia de la resistencia, y sus sacrificios influirán en generaciones futuras», ha añadido.





