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La Comisión de Asuntos Exteriores del Congreso debatirá y votará el próximo martes una iniciativa de Sumar para que el España se adhiera al Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares (TPAN), que ningún país de la OTAN ha suscrito.
Se trata de un acuerdo que el socialista Pedro Sánchez prometió en 2018 que iba a firmar, cuando negociaba con el entonces líder de Podemos, Pablo Iglesias, pero que el Gobierno nunca ha llegado a cumplir.
La iniciativa, recogida por Europa Press, recuerda los bombardeos nucleares sobre Hiroshima y Nagasaki y señala que, pese a los acuerdos bilaterales entre Estados Unidos y Rusia para reducir este tipo de armamento tras el final de la Guerra Fría, todavía quedan más de 13.000 bombas nucleares en el mundo.
Sumar señala que durante los últimos 20 años se ha producido un retroceso en los compromisos internacionales en materia nuclear y que se ha iniciado una «carrera armamentística» sin mecanismos de control sobre la proliferación de armas nucleares tácticas o no estratégicas. A ello añade la situación provocada por la guerra de Ucrania, «que sitúa de nuevo al continente europeo como un posible escenario para la utilización de armas nucleares, como ocurrió durante la Guerra Fría».
La proposición también advierte de la renovación de los arsenales por parte de los países que poseen este armamento, con dispositivos de menor carga nuclear, y de la modernización de los medios para su transporte y lanzamiento, entre ellos aeronaves, silos de misiles y submarinos. Mencionan igualmente el desarrollo de misiles hipersónicos y el comienzo del uso de la inteligencia artificial en este ámbito.
Ante este escenario, el grupo plurinamiento considera «imprescindible» un instrumento internacional como el TPAN y sostiene que la única forma de hacer imposible la utilización de las armas atómicas es eliminarlas, al igual que se ha avanzado en la prohibición de otras armas de destrucción masiva.
El Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares fue adoptado el 7 de julio de 2017 y entró en vigor el 22 de enero de 2021. El registro oficial de Naciones Unidas contabilizaba a 16 de septiembre de 2026 un total de 75 Estados parte y 95 signatarios. España no figura entre los participantes.
El tratado prohíbe de manera integral, entre otras actividades, el desarrollo, posesión, almacenamiento, uso y amenaza de uso de armas nucleares y cifra en 100 los Estados que se han vinculado formalmente al TPAN, sumando los Estados parte y aquellos que únicamente lo han firmado, ha detallado en una nota de prensa la Alianza por el Desarme Nuclear.
El pasado mes febrero el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, señaló durante la Conferencia de Seguridad de Múnich que el rearme nuclear «no era la vía correcta» para desarrollar la capacidad disuasoria y apeló al peligro que representa, más si cabe con la incertidumbre que proyecta la inteligencia artificial.
«La disuasión nuclear exige cero errores», afirmó Sánchez asegurando que, en consecuencia, "no es una garantía sino una apuesta peligrosa. En este sentido, destacó la necesidad de que las potencias nucleares se sienten, negocien y detengan una nueva carrera armamentística.
La Alianza recuerda que en 2018, durante las negociaciones entre Pedro Sánchez y el entonces líder de Podemos, Pablo Iglesias, el Gobierno se comprometió a que España firmaría el TPAN, pese a ser un país sin armas nucleares; un compromiso que hasta ahora no se ha materializado.
La organización antinuclear indica además que España puede adherirse al TPAN sin abandonar la OTAN, puesto que el Tratado del Atlántico Norte no menciona las armas nucleares ni obliga jurídicamente a sus miembros a apoyarlas. De momento, ningún país miembros de la OTAN lo ha firmado.





